Reflexiones de media noche


¿Qué vas a hacer en esta noche?... te preguntas cuando cruzas el umbral después de haber jugueteado con aquellas llaves traviesas que son idénticas y que confunden la razón, que se entrelazan burlando tu ingenio y que descaradamente se ríen de tu impavidez. La puerta se abre luego de unos minutos que te parecen horas parado frente aquel umbral que divide tus sentimientos, o tal vez más allá, que divide tu vida misma, que conjuga la dos facetas de tu existencia: una que el mundo ya conoce y la otra más humana, humilde, madura y sencilla que sólo conoce quien es sangre de tu sangre y quien es uno contigo.

Se abre y que encuentras: oscuridad, frialdad, senectud, de pronto tus compañeros momentáneos, quienes camuflan pacientemente tu dolor al dar ese primer paso hacia la habitación, lugar bendito donde se engendró el fuego tierno de dos corazones furtivos en una madeja de sinceras caricias y danzas al estilo del mar, donde el eco de las risas de inocentes se fusionan con los gemidos marcados en las sábanas de ayer, claustro masoquista, es tu habitación.

Darwin Garcia A.

1 comentarios:

Jolie dijo...

claustro masoquista hundiéndose con malicia en la noche. En la noche húmeda, fria y cruel

a solas

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