Paseo vespertino


Esta tarde salí de paseo con mis hijos por las calles del centro histórico en UIO, caminamos algunas cuadras, todas esas callejuelas llenas de vendedores, gente que camina apresurada con quien sabe qué rumbo, el ruido... mundanal ruido, ensordecedor, loco, agresivo en sana competencia con la intolerancia de la gente que camina y en especial con aquellos que conducen.

Entre tanto estímulo parásito, miro fijamente como mis hijos juguetean tan inocentemente, mi nena hace dos días, muy emocionada, diría extremadamente emocionada, se arroja a mis brazos y me dice que hizo un poema, la escuché atentamente y se retorció mi corazón al ver como de esa dulce boquita salían las primeras rimas inocentes.

En esta tarde, donde la lluvia empezó a caer, Cesia de 7 años se detiene entre la multitud y con júbilo extremo cuenta que tiene otro poema y lo quiero compartir con todos ustedes.

"La lluvia es dulce
la ternura es dulce
el sol es tierno
y yo quiero estar contigo"

Cesia García

2 comentarios:

Tuchis dijo...

Que tierno, refleja exactamente la inocencia de una enana, q bacán está el blog.. dale ya te he linkeado espero q me visites y hagas los mismos... por cierto yo ayer anduve por el centro también y es verda lo de intolerancia de la gente


Saludos ahora si chau

JChef (internet deconstruída) dijo...

Bonito e inolvidable momento. Por desgracia lo de la intolerancia es moneda común.

Saludos desde España

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