Efecto caricia

He aprendido que una caricia
causa un efecto devastador:
te eleva, te destruye,
te anima, te ciega,
te enciende, te oprime,
te libera, te esclaviza,
... te da fé,
sólo una caricia,
su efecto,
y si apostamos a que intervenga todo el ser
¿qué diablos nos pasará?

Disonancia

Y de repente las cuatro paredes me absorven
machacan, trituran y mutilan la faz
atrofia, discordia mutante, cruel
sábanas frías cubren heridas
paredes malignas que en blanco están.

Darwin García.

Identidad del Nosotros

Quién fuiste y quién fui:
solsticio del mes de Janos, eclipse antes de Cristo,
destello de la aurora del mar muerto,
clepsidra que ya no marca más
aliento fugaz del dios de los sueños...
quizá !!!

Quién eres y quién soy:
intergénero, subgénero o sin género;
etiqueta psiquiátrica, dogmática, pedagógica o psicodélica,
aire o tierra, tal vez viento
un ángel endemoniado, bendito demonio...
quizá!!!

Quién serás y quien seré:
las cuatro estrellas que forman la cruz del sur,
sentimiento sempiterno, ánima de vida
zarcillo de chantaje al dios Anubis que prenda la muerte
desquicio excelso de ambrosía de placer...
quizá !!!

Darwin García

Veinte años

Y de repente me encuentro aquí, veinte años luego del coma,
de aquel impace emocional que me llevó al lecho;
siento poco a poco como se mueven mis extremidades
y hasta podría jurar que mi sangre hierve otra vez en mi cuerpo,
de mis recuerdos tengo difuminadas imágenes,
rostros, lugares, momentos que hicieron esta estadía menos tortuosa,
voces ocarinas danzantes y singulares sitios que se albergan en mi sien...

Veinte años en donde la luz se filtra al fin por la retina,
acabaron ya ritunas desgastantes
donde la peor parte se la lleva quienes más amamos,
que sensación extraña el paso del aire que ahora añora un cigarro,
dioses convocados al nuevo natalicio de este ser.

Pasaron ya veinte largos años, y sólo sé lo que supe en aquel abril,
que tu partida es inminente y fugaz...
contigo algo de mi partió,
intacta tu esencia estuvo de fiel compañera,
mi esencia no lo se aún,
durante este letargo sentí claramente tus caricias
que me hablaban de la cruz del sur en el cielo
más desdicha el despertar y no encontrarte
mi pregunta es sencilla
¿dónde estás?

Darwin García