Silencio

Silencio... al alba clama el grito extinto
sellado en la comisura de los labios.

Silencio... las horas pasan y acorralan
matizan de grises las palabras sanas.

Silencio... el sol en su cenit, aún nada.

Silencio... ya el ocaso apoderado del alma.

Silencio... primer día de mutismo voluntario
hijo bastardo de un plan demente

Silencio... 

Darwin García

Cantiga

Borrosas se encuentran las formas de tu cintura
cuando aún extraño en mis manos tenerte
el beso del regazo añejo en la memoria
tu pierna, tu seno, tu cuello es mi espacio.

Darwin García.



Microcuento

Compro sueños rotos... tal vez encuentre ahí las fichas que me hacen falta.

Darwin García

ENU-NO

Hay que mimar y mimarse
pulir las cosas opacas
limar las astillas ya corrompidas
limpiar el seso de cucarachas
sentir el sexo mas allá del ánima.

Hay que vivir y vivirse
transpirar entre vientres unidos
silvar al oido esos gemidos olvidados
libar vino, cidra, cebada y caña
llorar ya que Dios nos tiene envidia.

Hay que dar tiempo y darse tiempo
morir en la noche
resucitar al alba,
ahogar el consumo de aire
reptar
arrastrar
soñar.

Darwin García


Y si...?

Y si de escribir se trata
¿en qué colores?
si entumida mi vista destila tu ausencia
la que endurece mis dedos
que los vuelve obtusos
que no pintan más
ya no dicen más.

 Y si de hablar se trata
¿en qué imágen?
si perdido anda el trino de añoranza
desvanecido en el horizonte
cuando el alba urde siniestro plan
que aqueja
que acongoja
ciego está.

Y si de recordar se  trata
¿en qué nota musical?
si muerta y obsoleta en el sepulcro
confunde y difama
que corrompe
y que lapida
que enmudece sin saber
en amnecia fatal.

Darwin García



Efecto caricia

He aprendido que una caricia
causa un efecto devastador:
te eleva, te destruye,
te anima, te ciega,
te enciende, te oprime,
te libera, te esclaviza,
... te da fé,
sólo una caricia,
su efecto,
y si apostamos a que intervenga todo el ser
¿qué diablos nos pasará?

Disonancia

Y de repente las cuatro paredes me absorven
machacan, trituran y mutilan la faz
atrofia, discordia mutante, cruel
sábanas frías cubren heridas
paredes malignas que en blanco están.

Darwin García.

Identidad del Nosotros

Quién fuiste y quién fui:
solsticio del mes de Janos, eclipse antes de Cristo,
destello de la aurora del mar muerto,
clepsidra que ya no marca más
aliento fugaz del dios de los sueños...
quizá !!!

Quién eres y quién soy:
intergénero, subgénero o sin género;
etiqueta psiquiátrica, dogmática, pedagógica o psicodélica,
aire o tierra, tal vez viento
un ángel endemoniado, bendito demonio...
quizá!!!

Quién serás y quien seré:
las cuatro estrellas que forman la cruz del sur,
sentimiento sempiterno, ánima de vida
zarcillo de chantaje al dios Anubis que prenda la muerte
desquicio excelso de ambrosía de placer...
quizá !!!

Darwin García

Veinte años

Y de repente me encuentro aquí, veinte años luego del coma,
de aquel impace emocional que me llevó al lecho;
siento poco a poco como se mueven mis extremidades
y hasta podría jurar que mi sangre hierve otra vez en mi cuerpo,
de mis recuerdos tengo difuminadas imágenes,
rostros, lugares, momentos que hicieron esta estadía menos tortuosa,
voces ocarinas danzantes y singulares sitios que se albergan en mi sien...

Veinte años en donde la luz se filtra al fin por la retina,
acabaron ya ritunas desgastantes
donde la peor parte se la lleva quienes más amamos,
que sensación extraña el paso del aire que ahora añora un cigarro,
dioses convocados al nuevo natalicio de este ser.

Pasaron ya veinte largos años, y sólo sé lo que supe en aquel abril,
que tu partida es inminente y fugaz...
contigo algo de mi partió,
intacta tu esencia estuvo de fiel compañera,
mi esencia no lo se aún,
durante este letargo sentí claramente tus caricias
que me hablaban de la cruz del sur en el cielo
más desdicha el despertar y no encontrarte
mi pregunta es sencilla
¿dónde estás?

Darwin García

Entropía temporal

Son segundos lapidantes, transcurren con pesadumbre
llenos de fatiga, sin vigor, sin horizonte,
seniles y dementes, locuaces y cruentos,
amalgamados uno sobre otro, latentes en el olvido
sempiternos, etéreos, místicos y ruines
avanzan y avanzan desgarrando la piel,
se ensañan con las coyunturas del cuerpo
malicia sutil que te encierra en su jugueteo,
te comportas voraz y demente
peldaño a peldaño queriendo escapar...

Huye...!!! 

Darwin García